12.8.11

Océano Mar/Alessandro Baricco




Y es algo impresionante, tendríais que imaginaros, débil, un gasto insignificante, de repente todo el mar sufre una descarga, todo el mar, hasta el último horizonte tiembla, se agita, se disuelve, circula por sus venas la miel de una bendición que hechiza cada ola, y todos los barcos del mundo, las borrascas, los abismos más profundos, las aguas más oscuras, los hombres y los animales, los que en él están muriendo, los que le tienen miedo, los que lo están mirando, hechizados, aterrorizados, con amor, felices, mareados, cuando de repente, por un instante, inclina la cabeza, el inmenso mar, y ya no hay enigma, no hay enemigo, ya no hay silencio, sino hermano, y marzo regio, y espectáculo para hombres salvados. La mano de un viejo. Una señal en el agua. Miras el mar y ya no da miedo. Fin.

Anagrama, 2007: Barcelona.